sábado, 7 de diciembre de 2013

Será, será como tú quieras pero así será ~

Siempre serás el niño que me llena el alma
Como un mar inquieto, como un mar en calma
Siempre tan lejano como el horizonte
Gritando en el silencio tu nombre en mis labios
Sólo queda el eco de mi desengaño
Sigo aquí en mi sueño de seguirte amando
Será, será como tú quieras pero así será
Si aún tengo que esperarte siete vidas más
Me quedaré colgada de este sentimiento
Por amarte así
Es esa mi fortuna, es ese mi castigo
Será que tanto amor acaso está prohibido
Y sigo aquí muriendo por estar contigo
Por amarte así
A un paso de tu boca y sin poder besarla
Tan cerca de tu piel y sin poder tocarla
Ardiendo de deseos con cada mirada
Por amarte así...
Asi voy caminando en esta cuerda floja
Por ir tras de tu huella convertida en sombra
Presa del amor que me negaste un día
Contando los segundos que pasan por verte
Haciéndote culpable de mi propia suerte
Soñando hasta despierta con hacerte mío
Será, será como tú quieras pero así será
Si aún tengo que esperarte siete vidas más
Me quedaré colgada de este sentimiento
Por amarte así
Es esa mi fortuna, es ese mi castigo
Será que tanto amor acaso está prohibido
Y sigo aquí muriendo por estar contigo
Por amarte así
A un paso de tu boca y sin poder besarla
Tan cerca de tu piel y sin poder tocarla
Ardiendo de deseos con cada mirada
Por amarte así, Por Amarte así
Por Amarte... 

Quién hubiera dicho que alguna vez me hubiera podido identificar con esta canción? Debería agarrar a Christian (por qué se llama así carajo!?) Castro y cantarle en la cara "Killing me softly" onda...estas cantando la historia de mi vida o que? XD


~*

Felices serán el día que pise en firme

Promesas vacías. Inútiles. Cómo podía prometer estar bien cuando se sentía morir?
Cuándo lo único que le quedaba para mantenerse en firme era una sonrisa y un "si" sentido a medias? Cuándo lo que más necesitaba en ese instante era el refugio de la nada y liberar la presión de las lágrimas en sus ojos? Cómo?
En cuanto sintió la soledad empezó a llorar compulsivamente. Era un llanto desgarrador y desesperado que había intentado contener desde bien temprana la mañana. Era un llanto redoblado por el reproche de haber sucumbido a la pena y haber llorado frente a sus ojos. Porque esos ojos no tenían que ver ese estado. Porque lo único que se gana es pena.
La herida era grande, y el dolor superándole con creces. Sentía dolor, temor, desasosiego. La angustia de sentirse incapaz e inservible. Inútil.
La ausencia y el vacío, minutos antes apenas mitigados por la compañía, se hicieron insoportables.
Todavía se cuestionaba una y otra vez por qué no terminaba en pedazos. Sabía que era ilógico, que era físicamente imposible. Pero sentía morirse...morirse en pedazos. Pedazos que caían uno a uno.
Sentía cada vez más peso en su espalda, como una mochila cargada a tope, de problemas que no se sentía capaz de resolver. Le pesaban cada segundo más una decisión que no podía tomar, la que quería tomar y no se animaba, y esa decisión que aceptaba a falta de coraje.
Perdió la noción del tiempo, pero no del dolor. Y sin ningún tipo de pudor por medio, siguió su camino, levantándose poco a poco, con las lágrimas rebeldes y ardientes bajando por las mejillas. No le importaban en absoluto sus ojos hinchados o la cara de quienes mirasen en su dirección. La pena era muy grande.
Pero debía poner su mejor sonrisa, aunque el mundo se le cayera a los pies. Debía morderse la lengua y acatar lo que había ayudado a aceptar. 
Aunque doliera.
Aunque odiase todas y cada una de sus consecuencias.
Aunque probablemente, la mejor solución a su estúpido y atroz dolor de cabeza sería rompérsela contra el pavimento.
Porque aunque quisiera, desde ese instante no pudo parar de llorar.
Porque extrañaba. Porque amaba. Porque se odiaba. Porque temía. Porque la soledad era desgarradora. Porque estaba entre la espada y la pared. Porque se sentía la criatura más incapaz del planeta. 
No tenía una puta solución. A su dolor. Al ajeno.
Por las dudas que le acosaban. Había siquiera un dolor ajeno?

Con el rumbo fijo, pero la mente perdida, con las dudas acosándole. Con todo.
Se abandonó al olvido.





~* 

viernes, 6 de diciembre de 2013

Una escalera, un árbol y un cesto ~

"Quiero desaparecer", se dijo.

Quería ser invisible. Ser parte del pasto, los árboles y el viento, que le rodeaban. De alguna absurda y cómica manera, sabía que, de todas formas, para los transeúntes era total y completamente invisible. Quién iba a reparar que allí, sumida en sus más tristes pensamientos y con los ojos abarrotados de lágrimas, había alguien sentada?
Se sentía tan vacía que sabía que ni los perros que por ahí pasaban, ni los pájaros, iban a acercarse a ella. Era acaso otra ironía de la vida que en sus auriculares sonara "Somewhere only we know"? Probablemente era una burla más, sabiendo que era exactamente dónde se encontraba.
Era tan familiar el entorno...tan suyo. Definitivamente suyo era la palabra correcta. Suyo en los peores momentos, en los mejores...y quizá uno de los menos dolorosos. Porque se sabía rodeada de lugares, de olores y de recuerdos. Cada lugar tenía un recuerdo específico. Y no podía soportarlo.
Todavía no entendía como era que se mantenía entera. Cómo no se había desmoronado en pedazos ya?
Se abrazaba las rodillas mientras terminaba el tercer cigarrillo consecutivo. Parecía increíble que a esa altura se sintiera tan sola, que todavía se sintiera tan sola...y como una epifanía sabía que los 11 cigarrillos, por entonces 8, no le iban a durar el resto del día. Se sentiría agradecida si llegaban a la tarde.
Volvió a aferrarse de sus rodillas, desarmada. Prontamente, sintió una presencia invadir su íntima y vacía invisibilidad.
Fue entonces cuando empezó a temblar de nuevo...

"Quiero desaparecer", susurró para si misma, antes de erguir la cabeza y forzar una sonrisa.




~*

True Story

"Ni de amores se muere, ni de recuerdos se vive"

Bloody true story.


~*

jueves, 5 de diciembre de 2013

La gran mentira del mundo

"Y entonces sabrás lo que es la verdadera felicidad cuando, a pesar de todo, el perdón llegará con sus besos, y perdonará tus fallas, defectos, manías y tropiezos, porque simplemente te ama con todo y debilidades, así como tu lo amas y aceptas"


Hablaba con un amigo sobre las peores mentiras de la humanidad. Esta frase es una de las más grandes mentiras que he leído, es una pena que sea tan bonita.


~*

Las horas

Tic, tac. Tic, tac.
El reloj te apremia y cada vez falta menos para tu juicio final.
Quisieras ya acelerar el tiempo, lo se. También quisieras aplazarlo, por miedo, temor...y eso te hace dudar. Quieres que pase ya? Que todo concluya, porque puedes verlo venir, al notorio fin? O retrasar tu agonía de forma indefinida para nunca escuchar esas fatídicas palabras?
Estas temblando, y puedo verlo.
Y te sientes cobarde, muy cobarde.
Que vas a hacer?
El tic tac del reloj te desespera.
Tic.

Tac.

Tic.

Tac.

No puedes más con tu vida. Lo único que te queda es el molesto e irritante tic, tac.



~*

miércoles, 4 de diciembre de 2013

En busca de historias felices ~

"Nadie escapa, nada muere, nadie olvida...eso lo se."

~*

L'e esprit d'une femme abandonné

Lívida. Así se sentía ella. Casi no podía reconocerse en el espejo, y mientras más moradas se ponían sus ojeras, menos ella quería mirarse.
Dormir...estaba cansada, ella misma podía reconocérselo. Pero simplemente, no podía. Mantenía los ojos abiertos cada noche, simulando dormir, tendida en su cama. Ya ni revolvía las sábanas, en la quietud de sus horrorosas noches.
Tampoco recordaba que llevaba puesto...con esa nueva manía suya de ni verse al espejo.
Ni hablar de la comida...cuándo había sido la última vez que había probado algo sólido? Pero ya no sentía hambre, no sentía siquiera su estómago.
Así y todo, no lograba sentirse liviana, pero si ingrávida. Una tonta ironía que de vez en cuando lograba hacerle asomar un atisbo de sonrisa; como si las comisuras de sus labios hubieran olvidado como sonreír.
Recorría las calles, absorta en la nada misma, recorriendo los caminos con una mano arrastrándose por la pared. Sostenía la tonta creencia de que si se soltaba, se perdería. Saldría flotando. Terminaría de desaparecer.
De vez en cuando miraba sus manos, y se asustaba; las veía ajenas. Blancas, muy blancas. Las uñas desprovistas de color. De forma.
Y entonces, cuando se percataba que era ella misma, volvía a posar sus ojos apagados en la nada.
Era tan gracioso que ya no se sintiera ni a su propio tacto. El sol ya no calentaba su cuerpo, no sentía el suelo en sus pies. Hasta el viento la ignoraba.
De pronto, se dio cuenta, como todos los ruidos de la calle, antes acallados por su mente, se volvían ajenos. Como si realmente no los oyera. Como si el trino de las aves estuviera lejos, muy lejos.
Y fue ahí que notó a la gente, caminando a su lado, casi a través de ella, sin siquiera mirarla.
No encontraba su rostro, pero simplemente, sabía que giraba mirando lado a lado.
Allí, en su desconcierto, vio. Vio lo que no quería ver, pero a su vez anhelaba. Y como el resto de la gente, pasó a su lado sin siquiera notarla allí.
Asustada intentó tocarse y no pudo. Se sintió crispada, y sintió muy débilmente que donde debería estar su corazón algo latía errático.
Pero no había corazón. No había nada.
En un suspiro, lento, profundo, fue calmando su ser. O lo que de ello quedaba.
Y al comprender su destino, su sino, y todo aquello que en rededor sucedía, sin más, se desvaneció.



~*

martes, 3 de diciembre de 2013

En un día tormentoso...

"Morí un día de lluvia" 


Le dijo, en respuesta a su pregunta de qué había sido de ella en este tiempo.
Él la miró sin comprender. Ella le devolvió una sonrisa tierna, llena de melancolía.
Habían pasado días, meses, años, siglos. No lo sabía con precisión. Pero había ya pasado mucho desde que no lo había vuelto a ver.
Le acarició el rostro, con ternura, tratando de suavizar las lineas de confusión en su rostro.
"Venía una tormenta, y esperé en el balcón a que cayeran las primeras gotas. El viento soplaba muy fuerte, y cada una de las lágrimas se iban con él. Algunas volvían a mi rostro, pero no importaba. La lluvia empezó a caer copiosa, y no pude más que salir a la calle, dejarme arrastrar por el viento con una sonrisa, empaparme hasta los huesos."
Suspiró tristemente. Él la miraba con atención, pero de todas formas, ella sabía que no entendía. Bajó su mano y volvió a mirarlo con dulzura.
"Hasta empecé a reírme, como loca...el cielo lloraba con la misma potencia que lo hacía yo! Él también te lloraba...también te sufría. Y a mi que nunca me gustó el agua, esa tormenta salvó mi día. Mi vida. Ese día morí. Y lo hice con una sonrisa."
Se rió, pero sin ningún atisbo de burla.
"Yo sé que no lo entiendes...simplemente llegué a mi casa mojada, con los ojos rojos y una sonrisa en los labios."
"Y algún día vivirás de nuevo?" 
Preguntó él. Una pizca de tristeza se asomó en su mirada, segura de que él algo había comprendido. Suspiró.


"Para eso, no tengo respuesta."




~*
Triste y muerta.

lunes, 2 de diciembre de 2013

El retorno

Quiero desaparecer? Puedo volver a ser invisible?
Si vuelvo a la invisibilidad? Voy a dejar de sentir?
Sencillamente, no quiero sentir más. No, no cuando cada palabra duele.
No, no cuando los sentimientos ajenos duelen.
No.



~*