*Dulces y gráciles. Muy dulces.
Insoportablemente dulces. Dulce que duele y empalaga. Se mueven con una gracia
infinita mientras hieren. Dulce, dulce hiel. Serán tan dulces porque hieren? O
hieren por lo dulces? Sabrosos. Es inexplicable el deseo de poseerlos, una vez
más. Robárselos. Son suyos. Son tuyos. Yo los quiero míos.
Tan llenos, tan firmes. Dulces. Hermosos e
imperfectos. Destilan veneno, y es una dulce agonía. Una droga. Más fuerte que cualquier
droga. Matarías y morirías por tenerla. Adicta. Soy adicta a tu veneno. No. No
es tu veneno. Es su veneno el que destilan. Suyo propio. Tienen vida propia.
Están separados de tu cuerpo.
Domarlos. Eso quiero. Son salvajes y fieros.
Yo quiero domarlos. Míos. Sólo míos. Domesticarlos. Que hermoso. Pero no
mansos, no. Yo los quiero fieros, hirientes. No es masoquismo, cariño. No, no
lo es. Pero así los quiero. Así. Fieles a si mismos. A su esencia. A ellos. Así
los recuerdo. Dulces, hirientes. Agudos, afilados.
Ni tuyos. Ni suyos. Ni míos. Ellos. Vivos. A
mí. Los quiero. Para mí. Libres, duros, amargos en su dulce. Mágicos. Fríos y
calientes. Móviles.*
Hika ♥ (si, te estoy pensando mi caballero...y hoy que serás? Amado, hijo, hombre, vampiro?)
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