Su mano derecha reposaba contra la fría piedra. Iba arrastrándola, despacio, paso a paso, como si fuese su única guía.
De hecho, era su única guía.
Estaba oscuro, frío y la humedad le calaba hondo hasta los huesos. El corto y frío camisón de seda estaba húmedo de sudor. Sin poder evitarlo, cada dos o tres pasos temblaba desde lo más profundo de su ser.
Iba despacio, muy despacio, pisando las baldosas resbalosas con los pies descalzos. La sensación viscosa era insoportable, pero aún peor era mirar hacia atrás.
Sabía que dejaba, sabía aunque ya no veía. No quería ver.
En su cabeza aún desfilaban los vestigios de la última mirada que pudo dar, de las lágrimas en los ojos...de su propio brazo extendido intentando alcanzar algo que sabía ya no podría agarrar jamás. Sus dedos cerrándose, su corazón rompiéndose, justo antes de lanzarse al vacío.
Había caído y caído, y el tiempo se había vuelto eterno. Quizá, hasta se hubiese parado del todo. Pero nunca cayó. No puede recordar cómo, pero estaba allí, caminando, despacio.
Y a pesar de la oscuridad, del frío, de la humedad y el resbaladizo suelo de adoquines...no sentía temor. No, no más temor. Daba igual se encontrara lo que encontrara.
Lo que la volvía loca era la falta de tiempo...los recuerdos...el latir de cada uno de los pedazos de su destrozado corazón...
Empezó a reírse de puro sarcasmo recordando un viejo dicho..."sabes cual es el colmo de los corazones rotos...?" Le había dicho... "que las piezas rotas siguen latiendo, y latiendo, y latiendo....".
Por qué siquiera, en nombre de Dios, le causaba gracia? Era una de las peores desgracias de su vida...
Pronto, la risa comenzó a transformarse en una risa histérica y de la risa al llanto.
Se deslizó por la pared hasta caer al suelo, entre sentada y de rodillas, tomándose la cabeza sin poder parar. Casi ni sentía ya los jalones de sus propias manos en su cabello...besaba el suelo, entre sus propias lágrimas, formando un charco...llenándose de la suciedad del suelo...mordiéndose los labios...probando su propia sangre...
De pronto él. Sus ojos. Su piel. Sus besos. Su voz. Sus mentiras. Su tacto, su maldito tacto! Su propia risa...por qué reía así? Por qué parecía feliz!? Él y su pelo. Él y él. Fotos y fotos, imagen tras imagen.
Basta.
Basta.
BASTA!
Se arrancó con sus propias uñas lo que quedaba de su corazón, destrozándolo y aplastándolo en el sucio suelo...
Y nada más. Nada más que él. Ella y su llanto. Su histeria.
Cuánto había pasado? No lo sabía...no podía saberlo...maldito tiempo!! Tal vez se había dormido por el llanto, tal vez...simplemente lloró y lloró sin que el tiempo pase...
Movió sus entumecidas piernas...intentando ponerse de pie. Se tambaleó, rió un poco y limpió con el dorso de su sucia mano, el surco de mugre que habían dejado las lágrimas al secarse en su rostro. Volvió a reír un poco al notar bajo la planta de su pie algo ínfimamente cálido. Su corazón, ni siquiera volvió a dedicarle una última mirada. Simplemente miró al frente, otra vez...al menos, lo que creía el frente. No podía mirar hacia atrás. Ya no existía el atrás. El antes.
Con ojos ausentes reanudó el camino, tarareando una cancioncilla infantil, una nana...
Su mano derecha, siempre, siempre, apoyada contra el frío muro.
~*
True Story
La retorcida mente de Hika es eso...un poco de locura, un poco de poesía, un poco de todo ♥
jueves, 24 de julio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
martes, 10 de junio de 2014
No faith, no more ~
Había perdido la fe.
Sabía que ya no había solución alguna...nada podía ya hacer más que rendirse y dejar morir aquello a lo que tanto se había aferrado.
Dolía, si...sólo Dios sabía cuánto le dolía...pero hasta la desesperación había pasado ya. No le quedaba nada.
Que podía hacer, más que esperar a que el sentimiento muriera? Él ya se había encargado de matar toda esperanza y su pobre orgullo maltrecho de mujer necesitaba un poco de cuidado...
Realmente no le quedaba nada...
La había dejado vacía, rota y extremadamente sensible. Y a su vez más dura que nunca. Con la absoluta certeza de que abrir por completo su alma no era más que darle al otro un arma muy poderosa con la cual destruirla. Y ella ya no quería perder.
De vez en cuando se sorprendía de sí misma y su capacidad para seguir llorando...aún. Era algo tan extraño que ella no lo creía. Cómo era capaz de que le siguiese sucediendo? Era mucho más de lo que hubiera podido imaginar y cada vez se decía que era la última. Incluso cuándo sabía que se mentía. Pero es que había sido tanto...!!
Y cada vez se las tragaba con orgullo, con un férreo NO MÁS que las hacía ceder apresuradamente.
No más, no más...se repetía como un mantra.
Sabía bien que el caso no las merecía, ni una más. Porque no sólo lloraba su dolor, su pérdida...le lloraba a él. Y él ya no merecía nada más de ella.
Ya nada le debía, ya nada tenía para darle. Ya le había dado todo y todo se había encargado de destrozar, de romper...de despreciar.
Cómo poco se sentía herida...cómo mucho, había días en que se sentía engañada.
Pero respiraba profundo, secaba sus lágrimas y se recordaba que lo mejor, lo único, lo que en verdad quería en ese momento era dejarlo ir.
Dejar ir todo. Incluso el recuerdo. Y con ello, su fe y esperanza muertas.
~*
sábado, 7 de junio de 2014
Esos extraños momentos de soledad...
Está sola, mirando a la nada...
El frío cala hondo en sus huesos...se siente temblar...pero nada de eso importa.
Ya no hay lágrimas...pero eso no le impide llorar.
El humo del cigarrillo entra profundo en su sistema, pero ya no lo siente.
No siente nada.
Y lo peor de todo es imaginárselo ahí...abrazándola por la espalda...como antes. Como siempre.
Y que ese tacto sea tan real que duele.
Porque le es imposible estar sola, tenerlo lejos, cuando su mente recuerda claramente la sensación de su tacto.
De su perfume.
Porque era su todo. Y al irse la dejó vacía. Sin nada.
~*
El frío cala hondo en sus huesos...se siente temblar...pero nada de eso importa.
Ya no hay lágrimas...pero eso no le impide llorar.
El humo del cigarrillo entra profundo en su sistema, pero ya no lo siente.
No siente nada.
Y lo peor de todo es imaginárselo ahí...abrazándola por la espalda...como antes. Como siempre.
Y que ese tacto sea tan real que duele.
Porque le es imposible estar sola, tenerlo lejos, cuando su mente recuerda claramente la sensación de su tacto.
De su perfume.
Porque era su todo. Y al irse la dejó vacía. Sin nada.
~*
martes, 27 de mayo de 2014
Torn ~ Natalie Imbruglia
I thought, I saw a man brought to life
He was warm, he came around and he was dignified
He showed me what it was to cry
He was warm, he came around and he was dignified
He showed me what it was to cry
Well, you couldn't be that man I adored
You don't seem to know
Seem to care what your heart is for
But I don't know him anymore
You don't seem to know
Seem to care what your heart is for
But I don't know him anymore
There's nothing where he used to lie
The conversation has run dry
That's what's going on
Nothing's fine, I'm torn
The conversation has run dry
That's what's going on
Nothing's fine, I'm torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Lying naked on the floor
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Lying naked on the floor
Illusion never changed
Into something real
I'm wide awake and I can see
The perfect sky is torn
You're a little late, I'm already torn
Into something real
I'm wide awake and I can see
The perfect sky is torn
You're a little late, I'm already torn
So I guess the fortune teller's right
Should have seen just what was there
And not some holy light
Should have seen just what was there
And not some holy light
It crawled beneath my veins
And now I don't care, I had no luck
I don't miss it all that much
There's just so many things
That I can touch, I'm torn
And now I don't care, I had no luck
I don't miss it all that much
There's just so many things
That I can touch, I'm torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Lying naked on the floor
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Lying naked on the floor
Illusion never changed
Into something real
I'm wide awake and I can see
The perfect sky is torn
You're a little late, I'm already torn, torn
Into something real
I'm wide awake and I can see
The perfect sky is torn
You're a little late, I'm already torn, torn
There's nothing where he used to lie
My inspiration has run dry
That's what's going on
Nothing's right, I'm torn
My inspiration has run dry
That's what's going on
Nothing's right, I'm torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I am shamed
Lying naked on this floor
This is how I feel
I'm cold and I am shamed
Lying naked on this floor
Illusion never changed
Into something real
I'm wide awake and I can see
The perfect sky is torn
Into something real
I'm wide awake and I can see
The perfect sky is torn
I'm all out of faith
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Bound and broken on the floor
You're a little late, I'm already torn, torn
This is how I feel
I'm cold and I'm ashamed
Bound and broken on the floor
You're a little late, I'm already torn, torn
~*
lunes, 26 de mayo de 2014
To~day
Hubiese sido hoy? Si no hubiera sido tan cobarde...si te hubiese amado más...habría conocido hoy tus ojos?
Habría llorado de felicidad en tu presencia?
Me pregunto como hubiese sido...cómo hubieras sido...
Hoy me arrepiento.
No se cómo decírtelo. Pero te amé, desde el primer instante. Y tuve mucho miedo. Hoy no se si alegrarme de que no estés, o de llorar tu ausencia. No puedo creer acariciar mi vientre y recordar que en algún momento, te tuve.
Te hablaba, pero había tanto miedo en mi voz...ya no estás.
Hoy miro atrás y si...debería alegrarme que no estés.
Pero no puedo dejar de preguntarme por tu carita, tus ojos...
Afff...
Me odio, en este momento, me odio.
No se cómo vivir con esto.
Pero, no se cómo vivir con muchas cosas ya.
Quiero que sepas que no sólo hoy, siempre, te recuerdo. Y también, te lloro.
Te amo. Aunque haya sido tan estúpida de no saber demostrártelo.
~*
Habría llorado de felicidad en tu presencia?
Me pregunto como hubiese sido...cómo hubieras sido...
Hoy me arrepiento.
No se cómo decírtelo. Pero te amé, desde el primer instante. Y tuve mucho miedo. Hoy no se si alegrarme de que no estés, o de llorar tu ausencia. No puedo creer acariciar mi vientre y recordar que en algún momento, te tuve.
Te hablaba, pero había tanto miedo en mi voz...ya no estás.
Hoy miro atrás y si...debería alegrarme que no estés.
Pero no puedo dejar de preguntarme por tu carita, tus ojos...
Afff...
Me odio, en este momento, me odio.
No se cómo vivir con esto.
Pero, no se cómo vivir con muchas cosas ya.
Quiero que sepas que no sólo hoy, siempre, te recuerdo. Y también, te lloro.
Te amo. Aunque haya sido tan estúpida de no saber demostrártelo.
~*
miércoles, 21 de mayo de 2014
Ojalá que no puedas ~ Cacho Castaña
Le mentí tantas veces que ayer al marcharse me dijo:
Ojalá que no puedas ni besarla en la boca
Y al mirarla a los ojos que sospeche que hay otra,
Que la arranca a tu vida lo que ella no puede
Que le arranca a tu sangre lo que no se atreve
Ojalá que no puedas destapar la botella
De tu vino caliente cuando duermas con ella.
Estoy harta del trueque de la hipocresía,
Que despierten sus pieles pensando en la mía
Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella.
Ojalá que no puedas hacerle el amor,
Ojalá que no puedas...
Ojalá que no puedas hacer que tu piel
Se agigante de sueños...
Que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
Que le sangren las manos si acaricia tu piel
O acaricia tu pelo...
Ojalá que no puedas, lo que hacías conmigo,
Cabalgando en mi vientre te quedabas dormido.
Y en tu boca quedaba mi tibio candor,
Y en la mia quedaba tu loco sudor.
Ojalá, ojala que no puedas tengo celos de amante,
Porque sé que en tu cama soy lo más importante.
Ella se hace la tonta porque le conviene,
Se alimenta conmigo si no no te tiene.
Me mintió tantas veces al decirme
que por mi dejaría a su mujer y sus hijos,
me mintió tantas veces que anoche al marcharme le dije...
Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella.
Ojalá que no puedas hacerle el amor,
Ojalá que no puedas...
Ojalá que no puedas hacer que tu piel
Se agigante de sueños...
Que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
Que le sangren las manos si acaricia tu piel
O acaricia tu pelo...
Ojalá que no puedas, lo que hacías conmigo,
Cabalgando en mi vientre te quedabas dormido.
Y en tu boca quedaba mi tibio candor,
Y en la mia quedaba tu loco sudor.
Ojalá, ojala que no puedas tengo celos de amante,
Porque sé que en tu cama soy lo más importante.
Ella se hace la tonta porque le conviene,
Se alimenta conmigo si no no te tiene.
Y así me siento. Ojalá que no puedas.
~*
Ojalá que no puedas ni besarla en la boca
Y al mirarla a los ojos que sospeche que hay otra,
Que la arranca a tu vida lo que ella no puede
Que le arranca a tu sangre lo que no se atreve
Ojalá que no puedas destapar la botella
De tu vino caliente cuando duermas con ella.
Estoy harta del trueque de la hipocresía,
Que despierten sus pieles pensando en la mía
Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella.
Ojalá que no puedas hacerle el amor,
Ojalá que no puedas...
Ojalá que no puedas hacer que tu piel
Se agigante de sueños...
Que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
Que le sangren las manos si acaricia tu piel
O acaricia tu pelo...
Ojalá que no puedas, lo que hacías conmigo,
Cabalgando en mi vientre te quedabas dormido.
Y en tu boca quedaba mi tibio candor,
Y en la mia quedaba tu loco sudor.
Ojalá, ojala que no puedas tengo celos de amante,
Porque sé que en tu cama soy lo más importante.
Ella se hace la tonta porque le conviene,
Se alimenta conmigo si no no te tiene.
Me mintió tantas veces al decirme
que por mi dejaría a su mujer y sus hijos,
me mintió tantas veces que anoche al marcharme le dije...
Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella.
Ojalá que no puedas hacerle el amor,
Ojalá que no puedas...
Ojalá que no puedas hacer que tu piel
Se agigante de sueños...
Que se muera de ganas, que no tenga consuelo,
Que le sangren las manos si acaricia tu piel
O acaricia tu pelo...
Ojalá que no puedas, lo que hacías conmigo,
Cabalgando en mi vientre te quedabas dormido.
Y en tu boca quedaba mi tibio candor,
Y en la mia quedaba tu loco sudor.
Ojalá, ojala que no puedas tengo celos de amante,
Porque sé que en tu cama soy lo más importante.
Ella se hace la tonta porque le conviene,
Se alimenta conmigo si no no te tiene.
Y así me siento. Ojalá que no puedas.
~*
martes, 20 de mayo de 2014
D~ead
Me siento muerta. Vacía.
Ni siquiera tengo palabras para describir como me siento, de hablarlo. Realmente estoy vacía.
~*
Ni siquiera tengo palabras para describir como me siento, de hablarlo. Realmente estoy vacía.
~*
miércoles, 7 de mayo de 2014
jueves, 1 de mayo de 2014
Sexto Sentido
Era mujer y de una forma demoledora y absoluta, ella lo sabía.
No quería pensar demasiado en ello, pero como sucede con aquellas cosas, mientras más intentaba no pensarlo, más estaba allí y aún más evidente era.
Ella había estado en ese lugar y no sólo sabía lo que se sentía, sino que sabía como era él. De alguna extraña forma, y pese a no reconocerlo más, una pequeña parte sí que lo conocía. Y sabía exactamente cada puto paso, conocía cada pequeña palabra dicha, cada silencio...cada acción.
Lo sabía. Y no es que él tratara de ocultarlo, simplemente no le hablaba de ello, y le parecía perfecto. Simplemente, tampoco era sincero. Y no lo había sido en un principio. Mejor dicho, no lo había sido en el final. Que le llevaría a ella a pensar que luego de ello lo fuera?
Era increíble hasta para ella la pasmosa tranquilidad que estaba teniendo para con sus conversaciones. La facilidad con las que discurrían las palabras alegres que ni una célula de su cuerpo parecía poder asimilar.
Porque no, no era feliz. Porque esa sonrisa no le llegaba a los ojos. Porque casa risa era una mentira. Y ya no le importaba no ser sincera. Con sinceridad nada había conseguido. Al menos a si misma no se mentía.
No lo haría.
Pero tampoco disfrutaba las lágrimas. Aún a sabiendas de que había muchas, muchas más por llegar.
Le dolía.
Y le dolían mucho más las mentiras que no podría aunque quisiera echarle en cara. Le dolía todo lo atravesado y atorado en el pecho. Por Dios! Dolía!
Le dolía la cobardía de no querer escuchar respuestas y le dolía siquiera pensar en tener razón. Daba tanto dolor tener dudas como poder averiguar las respuestas.
Y se sentía tan estúpida porque ella no parecía siquiera intentar lograr lo que él había conseguido en tan poco.
Y por Morgana y Circe benditas que podía jurar que lo intentaba!
Aún así su cuerpo se resistía a la tentación de otros, sus ojos no parecían querer posarse en imágenes de hoy día y volvían una y otra vez a los recuerdos. Su mente se torturaba y su corazón...él no parecía que pudiera dejar de llorar pronto. Y ella tampoco.
No es que lamentara los pedazos rotos. Simplemente anhelaba su hogar. Porque se sentía sola y perdida.
Y esa extraña sensación en la columna de que no se equivocaba, esa sensación tan femenina e indescriptible, no sólo no la abandonaba. Sino que lograba hacerla sentir aún peor.
Sobretodo porque ese regustito amargo en la boca le recordaba que era casi imposible que estuviera equivocada.
~*
No quería pensar demasiado en ello, pero como sucede con aquellas cosas, mientras más intentaba no pensarlo, más estaba allí y aún más evidente era.
Ella había estado en ese lugar y no sólo sabía lo que se sentía, sino que sabía como era él. De alguna extraña forma, y pese a no reconocerlo más, una pequeña parte sí que lo conocía. Y sabía exactamente cada puto paso, conocía cada pequeña palabra dicha, cada silencio...cada acción.
Lo sabía. Y no es que él tratara de ocultarlo, simplemente no le hablaba de ello, y le parecía perfecto. Simplemente, tampoco era sincero. Y no lo había sido en un principio. Mejor dicho, no lo había sido en el final. Que le llevaría a ella a pensar que luego de ello lo fuera?
Era increíble hasta para ella la pasmosa tranquilidad que estaba teniendo para con sus conversaciones. La facilidad con las que discurrían las palabras alegres que ni una célula de su cuerpo parecía poder asimilar.
Porque no, no era feliz. Porque esa sonrisa no le llegaba a los ojos. Porque casa risa era una mentira. Y ya no le importaba no ser sincera. Con sinceridad nada había conseguido. Al menos a si misma no se mentía.
No lo haría.
Pero tampoco disfrutaba las lágrimas. Aún a sabiendas de que había muchas, muchas más por llegar.
Le dolía.
Y le dolían mucho más las mentiras que no podría aunque quisiera echarle en cara. Le dolía todo lo atravesado y atorado en el pecho. Por Dios! Dolía!
Le dolía la cobardía de no querer escuchar respuestas y le dolía siquiera pensar en tener razón. Daba tanto dolor tener dudas como poder averiguar las respuestas.
Y se sentía tan estúpida porque ella no parecía siquiera intentar lograr lo que él había conseguido en tan poco.
Y por Morgana y Circe benditas que podía jurar que lo intentaba!
Aún así su cuerpo se resistía a la tentación de otros, sus ojos no parecían querer posarse en imágenes de hoy día y volvían una y otra vez a los recuerdos. Su mente se torturaba y su corazón...él no parecía que pudiera dejar de llorar pronto. Y ella tampoco.
No es que lamentara los pedazos rotos. Simplemente anhelaba su hogar. Porque se sentía sola y perdida.
Y esa extraña sensación en la columna de que no se equivocaba, esa sensación tan femenina e indescriptible, no sólo no la abandonaba. Sino que lograba hacerla sentir aún peor.
Sobretodo porque ese regustito amargo en la boca le recordaba que era casi imposible que estuviera equivocada.
~*
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